Mensaje de Navidad del Muy Respetable Gran Maestro

  • José
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Momentos complejos hemos pasado y alguno de estos aún resuenan en nuestras cabezas.

Hermanos; en la crisis, nuestro apoyo está en las virtudes que adornan nuestro emblema. La FÉ, La ESPERANZA y CARIDAD, que son nuestro refugio y el camino a seguir aunque las dificultades son una inquietante imagen.

La crisis es una oportunidad transformadora, el desafío es gigantesco y nosotros como constructores debemos enfrentarlo con la constante asistencia del Gran Arquitecto del Universo y así labrar la sociedad que demanda nuestra presencia.

Ya es hora y necesario que nos unamos en espíritu y obra, para y porque las cosas mejoren, para los que tienen menos en lo espiritual y material disminuyan su triste de la pobreza espiritual. Los invito a que oremos por la misericordia de Dios permita entrar en sus corazones y ver el renacer en esta Navidad, y la paz interior los envuelva de esperanzas.

No es necesario caminar o mirar tan lejos para encontrar a nuestro alrededor que existe una profunda necesidad en la humanidad, un enfermo, un mutilado, un sin hogar, por aquellos que el salario no es suficiente, por los que están privados de ver a sus familiares, por los deprimidos, por los incomprendidos, por los que su única compañía es la soledad, y también por aquellos que no han tenido la posibilidad de encontrar al GADU.

QQ.HH. en estas fechas los invito a reflexionar si el trabajo del albañil ha sido el suficiente y justo, contribuyamos a mitigar el dolor del HH, del amigo, del vecino, de la humanidad dando de lo que tengamos en nuestros corazones por el bien de aquellos que nos rodean y de todos los que habitan el planeta.

La Masonería propone ser buenos hombres en todo momento. Les deseo nunca renunciar en esta búsqueda y que en estas festividades estén en todo momento bajo la sabia y profunda protección del GADU junto a su familia y seres queridos. 

“Porque nosotros también en otro tiempo éramos necios, desobedientes, extraviados, esclavos de deleites y placeres diversos, viviendo en malicia y envidia, aborrecibles y odiándonos unos a otros”. Tito 3:3

La GLACH es nuestra unión, es la cadena forjada en el amor fraternal en la que cada Mason debe actuar de esa manera en la Escuadra para poder separarnos en el Nivel con toda la humanidad, y particularmente con un Hermano.

Los aliento a pedir en los últimos segundos del año al Gran Hacedor su guía en las virtudes que deben conducir y preparar al masón en el lugar seguro donde guardamos nuestros secretos, para llegar a ser un verdadero y fiel hermano, junto a Lovetón guiará y apoyará el camino.

Volvamos a despojarnos de los metales, que las campanas sean conexión a la armonía, y que en estas fechas se origine la natividad del hombre, subiendo un escalón más en la escala, para así estar un poco más cerca de esa gran nube de luz.

QQ.HH. no es necesario pretender ser la estrella resplandeciente de la mañana, tocar al infame y convertirlo en virtuoso, cambiar el llanto por risa, pero sí existe en nuestro trabajo como albañiles para que trabajemos con mayor vigor en obras por el bien general de la Orden y por cada uno de los QQHH de la GLACH y así de la humanidad.

Con el sol en su cenit les deseo felicidad en esta navidad y que la sabiduría, la fuerza y la belleza sean sus pilares guías en el año que se nos avecina.

 

Patricio Espinoza Lastra
Gran Maestro